El 80% de los ciberataques en la nube involucran credenciales robadas: la identidad es el nuevo perímetro corporativo

SANTIAGO, Chile – La ciberseguridad ha entrado en una nueva fase en la que ya no basta con proteger el perímetro, desplegar herramientas aisladas o reaccionar una vez ocurrido un incidente. De acuerdo con el último informe global Cost of a Data Breach de IBM Security, el 80% de las brechas de seguridad en entornos de nube involucran el uso de credenciales robadas e identidades comprometidas, posicionándose además como el vector de ataque más difícil y lento de detectar para las organizaciones.


Camilo Garrido, Chief Information Officer (CIO) de ARKAVIA, señala que los atacantes hoy utilizan la propia infraestructura corporativa a su favor: “Una contraseña comprometida, un token de sesión, un acceso federado, una cuenta SaaS o un usuario con privilegios excesivos pueden transformarse en la puerta de entrada hacia una organización. Los atacantes no necesitan romper una barrera tecnológica; simplemente usan una identidad legítima para desplazarse entre servicios y acceder a información crítica sin generar las señales iniciales de una intrusión”.


Ciberseguridad en Chile: Exigencia regulatoria y resiliencia operacional

A este panorama se suma un cambio de fondo en el país: la regulación está elevando el estándar. Proteger la información ya no es solo una buena práctica o una decisión técnica, sino una responsabilidad que las organizaciones deben gestionar, documentar y demostrar. Para las empresas cuya operación no puede detenerse, la ciberseguridad debe convertirse en una capacidad permanente de resiliencia y gestión del riesgo.


La Inteligencia Artificial: Una amenaza a mayor velocidad y escala

Aunque la Inteligencia Artificial (IA) fortalece las defensas al acelerar el análisis y la automatización, esta tecnología también está en manos de los atacantes. La IA permite crear campañas de phishing más convincentes, personalizadas y rápidas, aumentando la velocidad del ataque.
“Si un atacante compromete una identidad y comienza la exfiltración de información en cuestión de minutos, una organización que tarda horas o días en comprender lo ocurrido está reaccionando demasiado tarde”, advierte Garrido. “Por eso, la efectividad del SOC, XDR o MDR ya no se mide por la cantidad de alertas, sino por tres preguntas críticas: ¿Cuánto tardamos en detectar una amenaza? ¿Cuánto tardamos en comprenderla? Y ¿cuánto tiempo necesitamos para contenerla?”.


El cambio de paradigma en la gestión de accesos

Desde ARKAVIA enfatizan que la gestión de identidades no puede limitarse al alta y baja de usuarios. Para proteger la continuidad del negocio en el escenario actual, la estrategia debe centrarse en:
• Auditoría permanente de privilegios: Identificar y corregir permisos excesivos en plataformas SaaS y entornos federados.
• Monitoreo de comportamiento anómalo: Asumir preventivamente que una identidad legítima puede estar siendo utilizada por un tercero no autorizado.
• Métricas de respuesta en tiempo real: Priorizar la velocidad de detección y contención por sobre el volumen de alertas generadas.

Autor:

Por Camilo Garrido |Chief Information Officer ARKAVIA